
me da gusto que les guste (valga...!) mis obras para ilustrar otros blogs.
hay que compartir
textos propios y citas sobre arte y cultura. norma ascencio






En 1948, Picasso conoce a Hidalgo Arnera, impresor en Vallauris y experto en el grabado en linóleo. El artista ya conocía esta técnica, que utilizó para crear "Cabeza de mujer" en 1939, pero no siguió en esa línea. Hasta que, en 1954, Picasso decide volver a trabajar en ella y confía a Arnera la realización del cartel de una corrida de toros y del póster de la exposición de los ceramistas de Vallauris, que grabará él mismo en el linóleo. Es el comienzo de una aventura que durará cerca de 10 años, y que verá nacer más de 200 grabados de linóleo.
En esta época, Picasso ya es un experto en la técnica del grabado. Asimila rápidamente los métodos tradicionales para luego dejarlos atrás, inventando constantemente nuevos procedimientos, animando a Arnera a superarse a sí mismo, hasta detenerse definitivamente, sin duda porque creía que ya había agotado todas las posibilidades.
La materia prima de este tipo de grabados es un linóleo idéntico al empleado en nuestros cuartos de baño o cocinas, sólo que más grueso. Para trabajarlo con más facilidad, el linóleo se fija sobre una tabla de madera, llamada "plancha".
La técnica es igual a la de la xilografía o grabado en madera: se dibuja quitando el material (haciendo una incisión en el linóleo), y sólo se estampan las líneas y superficies que quedan en relieve. Picasso utiliza la gubia, herramienta clásica, combinada con el cortaplumas (para labrar los trazos más finos) y el raspador para los contornos. Graba una placa para cada color. Para obtener el dibujo final, se sobreimprimen en la misma lámina todas las placas. Generalmente, se empieza por estampar los colores más claros y luego los más oscuros. Picasso a veces invierte el proceso, obteniendo colores más vibrantes y menos uniformes (así, el gris se forma superponiendo el blanco al negro).En esos 10 años, se distinguen 3 periodos de trabajo:
- 1954: Picasso graba en linóleo según la técnica tradicional, un color por plancha. Aunque suele preferir los grabados bicolores, Picasso utilizará hasta 5 planchas para su "Busto de mujer (según Cranach)" de 1958.
- 1959: Picasso inventa un nuevo método: una sola plancha para todos los colores. Va grabando toda la composición sobre la misma plancha, imprimiendo cada color después de cada modificación. Este procedimiento es irreversible, el linóleo va desapareciendo con cada modificación. Además, obliga a Arnera a modificar la composición química de sus tintas para que se superpongan sin mezclarse demasiado…
- 1963: Las pruebas lavadas: Picasso recupera antiguas planchas que imprime en crema sobre papel blanco, después aplica tinta china sobre todo el papel y luego lo pone bajo la ducha: la tinta grasa de imprenta (crema) repele la tinta china (negra)que "chorrea" por el papel "lavado" con agua y tinta, quedando ligeramente teñido.
Después, Picasso a veces realza con negro o con colores estas planchas lavadas.
Casi todos sus grabados en linóleo han sido objeto de una tirada.Hay dos tipos de obras:
- Los carteles: editados con ocasión de exposiciones o de corridas de toros, para la asociación de ceramistas de Vallauris, el museo de Céret u otros… las tiradas más importantes oscilan entre 800 y 150 ejemplares.
- Los retratos, bodegones, desnudos o bacanales… tienen tiradas variables, no superiores a 50 ejemplares. Las planchas lavadas son las más escasas, nunca más de una decena. Sólo las tiradas inferiores a 75 ejemplares, firmadas y numeradas, están sujetas al derecho de participación.
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir
Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas
INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.)
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimiento hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.
Veinte años de una relación estrecha, me impiden hablar con distancia de Mariana Yampolsky. El trabajo para ella fue un generador de vida y uno de los vínculos más fuertes entre nosotras.En sus mesas de trabajo siempre había cartas, tarjetas, invitaciones, muchos eran para Francisco Reyes Palma, quien también tiene obsesión por guardar papeles, había ahí encima también montoncitos de rollos 120 para revelar, TX, TM, HP5, FP4, no le preocupaba la marca o la sensibilidad ella sabía disparar y lo hacía certeramente.Su más grande deseo era hacer buenas fotografías, imágenes contundentes. Era perfectamente capaz de juzgar la técnica fotográfica, pero no es esta parte de la fotografía una de sus preocupaciones. Prefirió delegar esta tarea a alguien más, y durante lo últimos veinte años de vida de Mariana, esta tarea la asumí yo gustosamente. Veinte años en contacto directo con las imágenes de Mariana. La mayoría, fotos de México, del campo, de los indios. Fue a través de esas imágenes que descubrí al México amable, lleno de vida, de energía, de buen gusto, de gente digna. También los ojos de Mariana ordenaron delicadamente en cada negativo las formas sublimes de los magueyes y de muchas otras plantas con las que yo junte en el cuarta oscuro dándoles volumen, textura, tono.Grandeza y sencillez son las palabras que caracterizan las fotografías de Mariana. Ella logró lo que todo fotógrafo documental desea: sintetizar en sus fotografías información precisa y belleza. Muchasde nuestras sesiones de trabajo eran en su casa de Tlalpan, con Azul, su gato en el regazo, Blanca Nieves y Chaca, sus perras echadas frente a ella en el sillón de su sala, revisábamos cuidadosamente cada copia y veíamos muchos contactos, mientras tanto hablábamos de las fotos, de los fotógrafos de nuestro país y entre contacto, foto y encuadre hablábamos de nuestras vidas, de nosotras, mujeres, amigas y a veces la felicidad nos invadía y en otras escurrían lagrimas de nuestros ojos, así, a través de sus fotos construimos un vínculo de imágenes, amor y solidaridad.Hicimos algunos viajes juntas y fueron viajes no sólo geográficos, no sólo fotográficos, también viajes por la existencia. A Mariana le gustaba cuestionarse ¿Qué es la fama? ¿a dónde te lleva? ¿es válido perseguirla? ¿llega sola? ¿satisface tu ego?.Las conversaciones acompañadas por el ruido del motor de su VW blanco, se prolongaban de pueblo en pueblo, mientras su entusiasmo por tomar fotos crecía. Hacía paradas a cada momento subía y bajaba de su vochito sin cansarse. Tenía un ojo certero. En momentos parecía como si la conversación la absorbiera, pero no, el mundo pasaba por el rabillo de su ojo y veía imágenes toso el tiempo y las atrapaba con su Hasselblad.Después continuaba la conversación: “la fama no es mi objetivo, el trabajo constante y exigente es mi motor, no tenemos que inventar nada, todo esta ahí sólo hay que descubrirlo, fotografiarlo y gozarlo”. Si en alguien he visto lo que es gozar cuando tomaba fotos fue en ella, en Mariana. Encontraba en su pueblo, en México la seriedad y el buen humor para crear sus fotografías, amorosas, divertidas y honestas.Todos sabemos que se preocupó por el tremendo cambio cultural que México está sufriendo, esto le dolía, no se acostumbro a ver los letrerotes de Coca Cola, ni los aparadores atiborrados de Mikey Mouse y de Barbies y siempre se preguntaba cual sería la forma de contrarrestar esta avalancha y entonces tomaba fotos muy mexicanas y seguía cuestionándose “ ¿Porqué siendo tan inmensamente vasta y hermosa la arquitectura popular mexicana, crecía tan desmedidamente la arquitectura del horror?”. Y también la fotografiaba. Y para contrarrestar la arquitectura del horror nos dejó un importante legado de fotografías de arquitectura popular para que de ahí tomáramos ejemplos, de funcionalidad, sencillez y buen gusto. Disciplinadísima guardo sus negativos y documentos en carpetas, creó un gran archivo de negativos y unamuy buena cantidad de cajas de memorabilia. Dedicaba diariamente muchas horas a ponerlo todo en su lugar, abrumada guardo papeles y contestó llamadas, muchas llamadas, pues en los últimos tres años evitó lo más posible las salidas de su casa y era el teléfono lo que la mantenía cerca de los demás. Estaba olvidando las cosas, no se sentía cómoda, estaba angustiada. “No me gusta quedar mal, decía, que pendientes tenemos, olvido las cosas”. Repetía insistentemente, y el teléfono sonaba varias veces durante el día en Pachuca, ¿Qué pendientes tenemos?.
Alicia Ahumada Salaiz
Miembro fundadorFundación Cultural Mariana Yampolsky, A.C.